A pesar de que todas las mamás pasan horas pensando escoger platillos sanos, nutritivos, bien balanceados, higiénicamente preparados, a veces se sienten frustradas al estar sentados frente a la mesa y escuchar: “¡sopa!, la odio”, y así es que la hora de comer, se convierte en lo más alejado a la idílica imagen que teníamos de ella. Nos mortificamos porque pensamos que nuestros hijos no comen bien, queremos obligarlos a que coman lo que no quieren comer y entonces sí: las horas de comer se convierten en verdaderas batallas campales. Los especialistas en nutrición explican que es importante que durante su niñez, les enseñemos a los chicos a establecer una buena relación con los alimentos. Aquí le ofrecemos algunos tips que a muchas mamás les han funcionado: - Ofrézcales variedad, es decir, planee los alimentos para varios días esto evitará que se repitan por lo menos durante una semana. - Piense en el color de los alimentos, son muy atractivas para los pequeños las comidas llenas de colorido. - La textura hace atractivo el alimento para el niño así que incluya comidas que estén tostadas, chiclosas o muy suaves. - El aroma es muy importante. Prepare comidas que tengan un buen olor. Así, hornear pan, cocinar con especies son ejemplos de qué hacer para abrir el apetito de cualquiera. Hay muchos niños a quienes no les gusta que les sirvan en el mismo plato varios platillos y menos aún que éstos se toquen entre si, Evite hacerlo para que el chico coma con gusto.
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