
Un estudio de la Universidad de Virginia, en los Estados Unidos, remarcó que quienes mantienen un alto nivel de actividad laboral disfrutan más de las relaciones, al contrario de las amas de casa. Según los especialistas, el trabajo activa sexualmente. Debido a que están acostumbradas a la dinámica de sus labores y a la competencia desarrollan un temperamento más agresivo, son más decididas y hasta le expresan a sus maridos o parejas, sin inhibiciones, qué quieren en la cama y cómo lo desean. Las mujeres que trabajan fuera de la casa tienen más orgasmos y ven el sexo como una recompensa al trabajo, según detalla el informe. Por el contrario, las amas de casa sienten mucha ansiedad a la hora de hacer el amor, porque se preocupan más por satisfacer sexualmente al marido, con tendencia a sentirse insatisfechas ellas, considerando más importante el disfrute de su pareja.
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