
Mientras que la mujer es más “espiritual”, el hombre busca principalmente el sexo; mientras que ella busca el amor y la seguridad, el hombre principalmente el placer. Te damos algunos consejos para que tengas un buen desempeño sexual: Brindar seguridad a la mujer en la intimidad. Si el hombre deja de proporcionar el apoyo emocional que la compañera necesita, o hace que ella se sienta siempre insegura, a través de sospechas de que le es infiel o no le gusta su cuerpo, es muy probable que no se abandone a la experiencia erótica cuando se encuentre teniendo relaciones. Ella, muchas veces necesita saber que todo fluye naturalmente, sin prejuicios, apresuramientos, presiones. En este punto se hace hincapié en que la pareja brinde seguridad a su compañera con su cuerpo. Toda mujer en algún momento se pregunta si es físicamente adecuada para su compañero. Las preocupaciones pueden tener origen en mitos populares o en las opiniones de ciertos cánones físicos sexuales: como los pechos grandes, el trasero voluminoso, entre otros. Es necesario que el hombre le haga saber a su pareja que la desea con sus características físicas propias. Alentar a la mujer a explorar su sexualidad Porque muchas mujeres no saben como llegar al orgasmo y el hombre debe tener presente que si una pareja no llega al orgasmo se puede deber a barreras psicológicas, culpas, temores inhibidores que hacen que se resista al goce sexual. En este sentido, un buen compañero debe ser conciente que sin importar la técnica que utilice, si una mujer no está dispuesta a sentir placer, no lo sentirá. En pocas palabras, la mujer debe estar decidida a sentir un orgasmo. Por lo tanto, hablaremos de mujeres orgásmicas, por aquellas que si toman la responsabilidad de obtener satisfacción del acto sexual. Tener presente que cada mujer tiene su estilo sexual propio.Cada mujer tiene sus pautas personales de estimulación física, mental y emocional. Y las mismas son las que ella prefiere y encuentra más efectivas para conducirla al orgasmo. Ser concientes que las mujeres no llegan necesariamente al orgasmo por las sensaciones físicas. El hombre debe saber que un 40% depende de las fantasías sexuales. Ella puede estar con su pareja y pensar a su vez en un joven que vio en la calle. Si el hombre es tolerante, puede permitir el uso de fantasías y otros compañeros irreales pueden ingresar en el imaginario sexual. Según estudios, se conoce que las preferencias sexuales para que una mujer empiece su excitación está enfocada en: estimulación genial, luego el sexo oral. Tercero, la excitación manual del clítoris, después vienen las caricias intravaginales y de los labios. Un reducido sector menciona las caricias anales. De las no genitales, están entre las más requeridas: besar, lamer, mordisquear, tocar, masajear o frotar los pies, piernas, muslos, las plantas de las manos y de los pies, glúteos, vientre, pezones, pechos, espalda, hombros, axilas, cuellos y ojos, siendo las más importantes los pezones. Sin embargo, para un gran número de mujeres, el solo hecho de saber que su pareja está realmente excitada por estar con ella, es el principal estímulo. En definitiva, cuando se hace el amor, ambos se entregan a las urgencias y necesidades del momento. Lo ideal es estar abierto y preparado para todo.
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