
El beso es el primer contacto con nuestra nueva pareja. Y ese primer contacto puede llegar a ser tan importante como para decidir basándonos en él si tendrá lugar una segunda cita o no. Quizás sean las mujeres las que más importancia le den a ese primer beso. Puede ser bastante preocupante para personas muy tímidas, que temen en extremo ser rechazadas. Hoy les damos un consejo: Si quieres estar seguro que tu beso será correspondido, coge una mano de tu nueva pareja y colócala entre las tuyas. Si la retira, espera a una mejor ocasión. Pero si el/ella permite este contacto durante unos minutos e incluso coloca su otra mano libre sobre las tuyas, lánzate a por ese beso.Muchas personas, sobre los más jóvenes (y pasionales), confunden la acción de besar con la de pegar sellos: puro ejercicio lingüístico. Tipos de besos: Los besos “sin lengua” Son los más sensuales. Besa sus comisuras. Extiéndete por toda su cara, sus mejillas, su frente, sus párpados. Roza sus labios con la punta de tu lengua (sin llegar a introducirla en su boca) entre beso y beso. Los besos “con lengua” Comportan una mayor carga sexual. Si están bien dados, claro. En caso contrario, casi revuelven el estómago y ya sabemos con quién no volver a salir en la vida. Porque no consisten en “meter la lengua hasta la garganta”, como muchos creen. No debemos agobiar con besos demasiado largos y profundos. Cuando beses “con lengua” comienza introduciendo la punta de tu lengua suavemente en su boca para acariciar con ella la lengua de tu pareja. Juguetea dentro de su boca. Acaricia sus dientes, su paladar, explora su boca. Pero permitiendo que tu pareja también juegue en la tuya. Lo mejor es alternar los dos tipos de besos para que resulte sensual y sexual al mismo tiempo.
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