
La llegada de un hijo no necesariamente debe romper la intimidad que necesita toda pareja. Es importante luego de un tiempo prudente comenzar a pensar sacarle de tu habitación y designarle una propia, a pesar de que es pequeño debes acostumbrarle a que duerma solo en su cuarto y que no crezca dependiendo totalmente la pareja. De esta forma te evitaras posibles malos entendidos entre ustedes, ya que algunas veces suelen aparecer celos por tu cambio y atención total que la mamá le da al bebé. Un error que cometen muchas parejas, es dejarlo dormir en la cama “grande”. Toda pareja debe volver a la “normalidad” como dijimos anteriormente, luego de un tiempo prudencial.
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