
Los fibromas uterinos se diagnostican con una ecografía transvaginal. El tratamiento es la miomectomía o extirpación del tumor en sí, dejando el útero intacto; pero la técnica que se emplea para la misma depende de si el fibroma se encuentra en el interior o en el exterior del útero. - Si se encuentra en el interior, se realiza la extracción mediante una histeroscopía, que consiste en introducir un aparato parecido a un telescopio a través de la cérvix al interior del útero, para visualizar y tratar el fibroma. - Si se encuentra en el exterior, se realiza una laparoscopía, que consiste en acceder al interior del vientre mediante un instrumento, también parecido a un telescopio, a través de tres pequeñas incisiones en el vientre para visualizar el interior, y erradicar y extraer el fibroma.
Compártelo!