
En esta simple pregunta queda implícito que durante ese café, se cerrará un negocio, se hablará de alguna conquista, y un sin fin de temas que en otro lugar quizás ni hablarían. Para la mayoría de los hombres, ir al café es la escala segura entre el trabajo y el hogar. Esta costumbre se aprecia en todas las edades y clases sociales. El bar sigue siendo un espacio muy valorado por los hombres. Allí comparten el tiempo con los pares, se habla con libertad de fútbol, mujeres, política o cualquier otra cosa, aun sin mucha intimidad. También se valora allí, el “no hacer nada”. Sin lugar a dudas “amortigua” las presiones laborales y las obligaciones familiares. Gracias a la moda de los “after office” las barras de café seguirán vigentes.
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