
En primer lugar, los padres de adolescentes tienen que tratar de respetar y entender cuáles son sus preferencias. Es muy importante que las conversaciones con los hijos adolescentes no sean un interrogatorio. El establecer diálogos sobre algunos temas como el colegio o donde estuvieron durante todo el día, generan rechazo en los adolescentes. Una buena estrategia sería ir turnándose entre la mamá y el papá en la interacción con el hijo. Lo más fácil es que se acerque al adolescente el que presente menor resistencia. Lo que sí es importante, es animarse a enfrentar al adolescente aún cuando eso implique ir en su contra. Por evitar conflictos o roces con los hijos los padres tienden a no expresar lo que opinan , lo que es percibido por el adolescente como un “abandono” o también una especie de “darse por vencido”, por parte de los padres. Recuerda que los límites son los que lo sostienen y son fundamentales para que los hijos mantengan el respeto y admiración por sus progenitores. Sin lugar a dudas, si se actúa así, se fortalecerá la relación.
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