
El frenillo de la lengua, es una banda que se encuentra por debajo de la misma y que la une a su base. En ocasiones tiende a ser corta, lo cual no es una indicación para seccionarla. Si el frenillo es corto, los movimientos de la lengua quedan condicionados y restringidos provocando en ocasiones trastornos alimentarios por déficit en la succión y exceso de salivación. Esa es la causa por la cual muchas veces es necesaria su operación. Es conveniente practicar la resección del frenillo en épocas tan tempranas. Las diversas opiniones si es necesaria la cirugía o no, radican que para algunos la tracción que efectúa el frenillo lingual interviene favorablemente para el desarrollo del mentón. Los que proponen intervenir durante los primeros meses justifican su indicación en las facilidades técnicas y en la poca irrigación sanguínea que tiene el frenillo en la época de recién nacido. Este procedimiento no requiere de puntos de sutura ya que su constitución es fibrosa y sin vasos. Se recomienda la resección del frenillo si se observan trastornos del habla, incapacidad para sacar la lengua y, tocarse el labio superior con la punta de la misma, si resulta un inconveniente para alimentarse en los lactantes. Vía: Pediatría al día
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