
Si usted tiene un hijo adolescente, lo más seguro es que le haya pedido que por favor ordene su habitación; y seguramente el resultado no haya sido el que esperaba.
¿La causa?
Es la forma cómo se lo pedimos.
Muchas veces sienten que les damos órdenes solamente porque somos sus padres, y esa jerarquía les molesta ya que se sienten “mayores”.
Sienten que no le respetamos sus cosas y su habitación, que es lo único que a esa edad poseen.
Ellos tienen su espacio, y como padres, debemos respetarlo.
De otra forma, estaríamos gritando y peleando continuamente sin logra lo que queremos: que limpie y ordene su habitación.
¿La solución?
Ser tolerantes, hacer comentarios positivos pero neutros cuando lo realizan, ya que aunque parezca que una expresión de alegría, en los adolescentes, tiene un efecto negativo.
Los adolescentes esperan de sus padres que se les tenga en cuenta su opinión
¿Consejos?
Hacer que ellos participen por ejemplo en la decoración de su propia habitación, ya sea en el color de la pintura del mismo, o del mobiliario.
Muchos padres a veces directamente optan por cerrar la puerta y despreocuparse por todo el desorden que haya en la habitación.
Esta decisión puede dar resultado, ya que es el propio adolescente que se empieza a sentir incómodo de dormir o recibir amigos en su habitación en esas condiciones, y no te preocupes que la dejará mejor de lo que te esperabas.
Compártelo!