
El objetivo de la neurocosmética, es activar las hormonas de la felicidad para conseguir una piel tersa y radiante.
La conexión entra la piel y el cerebro es tan estrecha, que este tipo de cosméticos, que están plagados de extractos relajantes, consiguen desestresar nuestra piel pasando por nuestro cerebro.
Una de las más recomendables, es la de la línea Hydra Zen Neurocalm de Lancôme, que combate los efectos negativos del estrés emocional y ambiental.
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